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domingo, 6 de enero de 2013

De uvas a peras...

La historia se repite: cada vez que actualizo hace muchísimo tiempo que no escribo, me arrepiento de ello y pido perdón en la entrada, prometo que intentaré actualizar más a menudo y luego hago un pequeño resumen de cómo va mi vida desde la última entrada que escribí.
Reconozco que iba a seguir la misma e inevitable rutina pero he decidido que, dado que estoy en segundo de bachillerato y llevo tres blogs a la vez, no voy a lamentarme y voy a dejar de prometer una cosa que hasta junio es imposible de cumplir. Así que hasta junio iré actualizando, sí, pero como pueda. Así que no prometo nada.

Cambiando de tema, ¿qué tal os han ido las navidades? Las mías muy bien y no es sarcasmo. He estado los quince días dentro de casa y apenas he salido pero reconozco que necesitaba estar todo el día tirada entre el sofá y la cama y acurrucada entre mantas. He estado leyendo, viendo películas y comiendo trufas de chocolate. Sí, una actitud un tanto extraña para una chica de casi 18 años (¡¡en menos de una semana ya seré mayor de edad!!) pero ví a Dani el primer finde después de empezar las vacaciones. La cosa fue estupendamente: estuvimos hablando todo el rato a solas de cómo era nuestra vida ahora, de viajes, recordando cuándo él era mi profesor (que conste que sacó él el tema), me preguntó cuántos años tenía ahora y, para mi sorpresa, se alegró de que hiciera pronto 18 años y la diferencia de edad fuera menor. Me dejó desconcertada.
Al día siguiente, mi prima habló con su mejor amigo y le preguntó directamente si entre nosotros podría pasar algo y, para más sorpresa de ambas, le dijo que Dani me veía como algo más que una alumna, que la prima de una de sus amigas y mucho más que a una niña de 17 años con la que pasar una noche pero que si no intentaba algo era porque se iba de Erasmus otra vez el 10 de enero ya que solo había vuelto para las vacaciones de Navidad.
Digamos que me vine demasiado arriba por tanta declaración y pensé que la distancia no sería un problema para una pareja que todavía no existía y le mandé un sms para ir al cine juntos. La respuesta fue, obviamente, que iba a ver esa misma película al día siguiente con su madre.
Mi gozo en un pozo.

martes, 4 de septiembre de 2012

Intentando perder el control.

Por si quedaba alguna duda, no estoy pasando por buenos momentos. Ni familiares, ni personales. Así que cualquier comentario o hecho puede dañar mi ego, extremadamente susceptible.
Ayer por la tarde quedé con mis chicas. Rosalie, Alice y otra chica que va en mi grupo de vez en cuando desde hace un año, callada y un poco tímida pero que siempre está ahí cuando se le necesita. La llamaré Tracy.
Después de que Rosalie y Alice hablaran sin parar sobre su verano -cosa que agradecí, porque mi verano no es que haya sido uno de los mejores- me tocó contestar a la inevitable pregunta que estaba intentando esquivar: ¿Qué tal tu verano, A.S? Todo lo que fui capaz de contestar fue un: muy bien, gracias. He estado en Suecia, en la playa de Denia y haciendo turismo por la ciudad cuando vino mi amiga sueca...
Ya está. Mi verano era resumible en dos líneas. Puede que os preguntéis qué tiene de malo haber estado de relax, desconectando. Pero más bien mi verano es comparable a haber estado en un convento, haciendo oración y labores durante dos meses. Vale, puede que esa comparación sea un poco extrema porque he salido de compras, de turismo, a la playa durante semanas, de viaje... Quizás me he pasado. Pero para mis amigos decir que no he salido por la noche más que cuando el chico más guapo de la clase me invitó a salir la última noche en Denia con sus amigos, no me he emborrachado, y no tener fotos con un cubata, bebiendo mojitos o haciendo ronda de chupitos en cualquier red social es equivalente a estar retirada de la vida social.

Reconozco que nunca he sido muy partidaria de salir por la noche. Me asusta que pueda pasarme algo malo y siempre que salgo una parte de mí permanece consciente y al acecho, desconfiando de cada persona que se acerca. Tampoco es que tenga muchos amigos. Siempre salgo con las mismas cuatro o cinco personas de siempre. Con las que estoy más agusto. Pero eso también implica que cuando ellas se van a sus pueblos, donde tienen otro grupo de amigos, yo me quedo sola. Sin un pueblo al que ir -es lo que tiene ser de capital- y sin amigos.

Resumiendo. He llegado a la conclusión que debo aprovechar que ya estén mis amigas aquí para empezar a salir con ellas. Incluso creo que debería perder el control por una vez en la vida. ¡Siempre intento controlarlo todo! Y, de hecho, siempre lo consigo -a excepción de mi relación con Dani, como ya sabéis-.  Así que creo que debería no pasarme de racional y controladora de situaciones. Perder el control de vez en cuando. ¡Aunque al principio sea de forma intencionada! No puedo estar comportándome como una persona de casi treinta y tantos años cuando ni si quiera tengo los dieciocho.

lunes, 27 de agosto de 2012

El olvido de Cupido

Apenas quedan unos pocos días para que empiece septiembre y puede que sea precisamente eso lo que me quita el sueño. Me preocupa el hecho de que para todos a los que conozco, el verano a cambiado sus vidas sentimentales, de un modo u otro:
Alice, una de mis mejores amigas, tímida y despreocupada por su estado sentimental, ha encontrado a un chico al que le hace sentirse especial y con el que está pasando un verano inolvidable, que le está haciendo cambiar y hacer cosas impensables en ella hasta hace una semana.
Rosalie, ha pasado un verano estupendo en su pueblo, cerca del chico que le vuelve loca desde hace ya cuatro años. No ha entrado en casa ni un momento.
Roger, el chico del que os hablaba a principios de año, (ver aquí) y con al que decliné una invitación de ir al centro a comprar, se ha vuelto uno de mis mejores amigos desde que viajamos junto con toda la clase a Italia. Vale, reconozco que no me gusta como novio pero sí como persona y, lo cierto es que, también me gustaba que estuviera tan empalagoso conmigo. Me sentía importante. Como decía, Roger ha conocido a una chica en un viaje que ha hecho este verano que, casualmente, es de esta ciudad y con la que va en serio. Así que yo, únicamente, he pasado al cargo de celestina y ayudante sentimental.

¿En cuanto a mí?
Siento decir que mi verano no me ha cambiado nada en absoluto. Ni me ha influenciado ni marcado en algún hecho que me influencie (sentimentalmente hablando, obvio).
Viajé por mi cuenta para hacer un intercambio y, aunque he conocido a varias personas y me llevo genial con la chica del otro país, no he encontrado allí a nadie para la que yo sea especial o viceversa.
También he estado en Denia, donde no he conocido a nadie nuevo que pudiera marcar mi corazón. Apenas me he despegado de mis padres. Bueno, solo salí junto a la chica de intercambio la última noche con un chico de mi clase y sus amigos, tras haberme insistido bastante en que saliera con ellos. Lo reconozco, el chico más guapo de mi clase, del que ni si quiera se podría decir que somos amigos. Al enterarse mis amigas empezaron a cotillear y a decirme que seguramente quería algo conmigo porque a ellas nunca les había invitado a ningún sitio ni les había pedido el número de móvil. A las tres horas los perdí de vista y nos quedamos mi amiga extranjera y yo bailando y dando tumbos por la discoteca hasta que nos fuimos a casa mientras le mandaba un whatsapp a mi compañero de clase despidiéndome de él.
A los pocos días, quedamos con una de las que pensábamos que era una de las mosquitas muertas de la clase (pero a su vez, la más guapa de mi clase) y nos dijo que llevaba más de dos meses con un chico mayor que ella. Y ella misma, al enterarse de que habíamos salido con el chico más guapo de clase, nos dijo que estaba colado por una de sus mejores amigas, también de mi clase. Cosa que he podido comprobar.
A todo esto, hay que añadir que a Dani le han aprobado la beca erasmus y en unos días se va durante un año al extranjero. Y no me he enterado por él porque hará aproximádamente cinco meses que no hablamos ni nos vemos. 

Así que ya veís, para mis cuatro mejores amigos el verano les ha influido sentimentalmente el verano. Han encontrado a alguien. Han descubierto un sentimiento nuevo del que a su vez han sido receptores. Pero yo no. No he encontrado a nadie y no sabéis lo que duele ver que las vidas de las demás personas avancen mientras que la propia se ha quedado estancada desde hace meses. Parece que mi corazón se tomó demasiado en serio eso de que estoy de vacaciones. Eso o... Cupido se ha olvidado de mí.

martes, 10 de julio de 2012

Dónde hubo fuego...

Las viejas costumbres nunca cambiarán. Y supongo que los sentimientos tampoco. Puedes transformar tus sentimientos hacia alguien, pero nunca puedes cambiarlos sin un motivo. Y eso es lo que me pasa a mí. Sí, queridos lectores: sigo estando enamorada de Dani.
Me he pasado más de un año intentando olvidarle. Evitando cualquier cosa que me recordara a él. El pasado mes de marzo lo volví a ver, sí, después de casi un año sin verle y fue...
Estuvimos hablando en el pub durante casi toda la noche (por no decir toda la noche). Vale, él y sus amigos llegaron sobre las doce y yo, por esa hora, ya había bebido más de lo que suelo beber habitualmente. Era totalmente consciente de todo. Os lo prometo. En cuanto me dijeron que iba a venir me puse nerviosa y recurrí a unas dosis extra de vodka para ocultar mis nervios y... funcionó.
Estuvimos toda la noche riéndonos y hablando: un amigo suyo, una amiga mía, él y yo. La verdad es que desde ese momento pensé: ves, podemos ser amigos. Tranquilízate. Pero lo cierto es que, aunque ese pensamiento únicamente me duró durante unas semanas, ahora vuelvo a estar total y perdidamente colada por él. Hasta tal punto que, no he podido esconderlo y he tenido que reconocerlo delante de mis amigas y mi prima.


Mis amigas me han dicho que ya lo sabían y que ojalá todo salga bien y mi prima, para mi sorpresa, ha vuelto a la situación de prima enrollada que se alegraría muchísimo si estuviéramos juntos. ¡Incluso ha llegado a decirme que, aunque es uno de sus amigos que menos conoce, cree que no se anima a dar el paso por mi edad! (Cosa que yo ya he superado y estoy dispuesta a demostrar a quién haga falta que la edad únicamente es un número marcado por un año, y que no se puede valorar a una persona por eso. Valorar a una persona por su edad sería, en mi opinión, igual de cínico que valorar a una persona únicamente por su físico).

Quitando el punto de la edad, lo que juega en mi contra es que el próximo año se va de Erasmus. Todo un curso. Reconozco que soy de esas personas que piensan que la distancia no debe ser un problema (y menos cuando se trata de nueve meses fuera) ya que antes las parejas se esperaban cuando el chico se iba a hacer el servicio militar, ¿no? Pero también es cierto que esas parejas que se esperaban llevaban ya un tiempo juntas. Quizás varios meses o quizás varios años y no (hablando siempre en el hipotético caso de que se fijara pronto en mí. Cosa que es improbable) días o semanas.
Conociéndolo, la postura que adoptaria sería: me voy fuera. No puedes dejar que pase nada ahora.tiene diecisiete años. Todo eso añadido a que puede que este verano vuelva a venir su ex.

Vale, no lo tengo fácil. Pero me he cansado de ocultármelo a mí misma y a mis amigas. ¿Qué hay de malo en reconocerlo? He intentado olvidarme, lo prometo.
¿Algo positivo?  Todo este tiempo que he intentado por todos mis medios olvidarme de él me ha servido para madurar y darme cuenta de que dónde hubo fuego, siempre quedarán cenizas

sábado, 25 de junio de 2011

Al final, lo del Chalet de Dani nada. No he vuelto a hablar con él. Bueno, a decir verdad le mandé un mail diciéndole mi 10 en matemáticas y agradeciéndole el esfuerzo. Me contestó: me dijo que se alegraba mucho y que él sabía que no le necesitaba.
Tenía ganas de contestarle, de decirte "si he aguantado todo este tiempo es porque te necesito a mi lado" pero opté por seguir adelante con mi mentalidad de olvidarme de él -y más cuando Hilaria vuelve a comentarle en su perfil y creo que ya ha vuelto para pasar el verano aquí-. No comentó nada de su chalet. Ni yo tampoco. Mi prima me dijo que no iba a ir ni el fin de semana, pero quizás iría el domingo, a pasar el día, para presentarles a su chico. Pero no me ha llamado ni para decirme que sí que va o que no.
Así que como sigo pensando que es una mala época para lanzarme lo único que puedo hacer es olvidarme de él estos meses de verano, y volver a ser una Adolescente de 16 años. Quiero esforzarme por aparentar la edad que tengo, ni un año más, ni un año menos. Quiero vivir acorde a mi edad, y eso quiere decir olvidarme de Dani.
Sólo puedo deciros, fieles lectores, que la Adolescente Soñadora de 16 años ha vuelto -sí, aquella chica que escribía entradas antes de diciembre con humor, ironía, sueños, sencilleza...- ha vuelto, y espera escribir en este blog durante mucho tiempo.

Una Adolescente Soñadora que vuelve a los orígenes.

sábado, 11 de junio de 2011

De todo un poco

Ya no me queda nada para acabar mis exámenes. Más bien, mi último examen lo tengo el viernes y eso quiere decir que ya, haga lo que haga, pase lo que pase, "el pescado está vendido" (como diría mi abuela). No puedo cambiar ya nada.
No me está yendo mal, pero sé que podría haber ido mucho mejor. De todas formas, aunque me cueste, intento no darle mucha más importancia ya que la nota de la eso no creo que la pidan en ningún sitio: lo importante es bachiller.
Ya estoy planeando el verano. Sí, me voy a una familia anfitriona en Reino Unido. Todo un mes. Aún no me lo creo.
Por una parte, tengo unas ganas tremendas porque estoy conociendo a mucha gente en las clases de inglés (para iniciarnos y conocernos), así que creo que todo puede ir bien. Pero a la vez, tengo miedo por cómo será la familia, si entenderé lo que me quieran decir o si no les caigo en gracia y son los antipáticos de turno.

Si por este año, tengo que definirlo de alguna forma, creo que diría que es el año de los conciertos. He pasado de haber ido a uno o dos en toda mi vida a ir a uno a cada mes. Vale que no siempre los grupos son muy famosos, o que suenan a todas horas en la radio, pero sí que son los grupos que me gustan, y con eso me vale. Mi prima, ha conocido a un chico que está muy metido en el mundo de los conciertos, famosos, etc. Y es bastante importante aquí en España. Sobretodo, en Valencia y Madrid. Y cuando digo importante, es IMPORTANTE. Así que mi prima se está distanciando un poco de mí. Pero lo acepto, porque es lo más normal del mundo: hemos pasado de hablar todos o cada dos días a hablar una vez por semana. Siempre la llamo yo. No me importa, e intento darle su espacio como "pareja", pero me gustaría saber de ella un poco más a menudo.

[...]

¿Novedades de Dani? Alguna que otra. Pero no se puede cantar victoria, ni mucho menos. Ya que tampoco es para tanto.
Le había pedido una clase para que me preparara para mi último examen de matemáticas de mi vida (ya que el año que viene me he cogido letras puras). Al principio, como creo que ya os conté, estaba un poco borde, pero al final me dijo que sí.
El día de antes de venir, me mandó un sms y me dijo que no podía venir por sus exámenes, que si me importaba cambiarlo a otro día.
Le dije que no me importaba. Aplazamos la clase. Y la noche de antes me mandó un privado (de unas 20 o 30 líneas) disculpándose y diciendo que no podía venir porque él también tenía exámenes de la universidad. Me deseó suerte y me puso algún que otro link con cosas graciosas para complementar sus disculpas y mejores deseos.
A los dos minutos, me volvió a mandar otro privado (sin haberle contestado aún) y me invitó a ir a su chalet con sus amigos -y mi prima- cinco días cuando acabáramos los exámenes y antes de empezar oficialmente el verano. Le dije que sí. -Pero aún no sé si me invitó por compromiso, porque se sentía mal por no haber venido a la clase o porque le apetecía que fuese-.
Al día siguiente, mi prima me dijo que ella en vez de cinco días sólo podría ir tres, que luego tenía que trabajar... Lo acepté. Tres días era mejor que nada.
Pero ahora, su nuevo novio le ha dicho de mirar algo para irse de "mini-fin-de-semana" y justamente coincide con esas fechas, así que no sé lo que dirá mi prima. Lo que sí que puedo suponer es lo que escogerá. Si mi prima no va al chalet de Dani, no procede que yo vaya y me quede con ellos (y más sin saber si Hilaria también va). Así que, nunca lo había pensado pero mi vida sentimental depende de las elecciones de mi prima. Esperemos que todo pueda compaginarse.

Una Adolescente Soñadora cuya vida sentimental depende de otros.

martes, 7 de junio de 2011

Pesca en alta mar

Los sentimientos son difíciles de controlar. O mejor dicho, imposibles. Y es, que cuando más dejas tu mente volar, más daño están dispuestos a hacerte. Incluso tu mente parece que establezca un pacto con ellos para herirte, poco a poco, como si te pincharan con una aguja finita varias veces, por todo el cuerpo. (Uy, eso sí que suena cruel, sólo de imaginarlo me estremezco). Pero en cierto modo, se debe de sentir algo parecido a lo que siento. Un pequeño método de tortura. Sólo que dejar volar a tu mente y dar rienda suelta a tus sentimientos puede provocar daños colaterales irreparables. ¿Pero qué pasa si quiero?
Y todo ésto, lo digo por Edward. Parece que esté sentando la cabeza, que haya encontrado a la persona adecuada, la chica que le hace sentirse querido, valorado, único. La chica que le corresponde y que ha sabido "domarlo".
Se dedican entradas, se hacen fotos juntos, están juntos siempre que pueden, aunque sólo sea hablando. Definitivamente, Edward ha cambiado. Incluso no quiere hacer su vida o dar un paso si no es junto a ella. Edward ha cambiado. Ahora es el chico que yo siempre he idealizado. Y no quiero volver a caer. Sólo que cuando los veo juntos, hay algo que se me remueve. Algo que dice: "A.Soñadora, pasa de ellos, son una pareja más. No hace falta que mires." No quiero mirar, pero al final acabo mirando. Y no sé por qué hago todo eso, si no me gusta. Si he sido capaz de hablarle durante meses como si nada. Si sigo siendo capaz de hablar de cualquier tema sin ponerme nerviosa. No sé por qué hago eso. Supongo que es porque el chico del que te enamoras de pequeña lo recuerdas siempre. Sí, seguro que es por eso.

Estaba en el proceso de olvidarme de Dani. Y digo "estaba" porque ya no lo estoy.
Le pedí una clase y él me contestó, borde, diciéndome que no sabía si iba a poder, que estaba muy agobiado, que no tenía tiempo... Me dio largas (y de forma seca y tajante), así que yo decidí acabar la conversación con un "bueno, si puedes ya me avisas. Adiós."
Mi enfado duró una semana. Porque no entendía su comportamiento. Vale, podía decirme que no a la clase, pero también podía decirme que no de forma amable y cariñosa, ¿no?
A la semana, me encontré un mensaje de él. Me decía (muy amable y simpático) que no se acordaba cuándo me tenía que llamar para la clase (me extrañó, porque no habíamos quedado en que me llamaría, y mucho menos, pusimos fecha para que se produciera la llamada). Tardé un día y pico en contestarle. Le dije que no habíamos quedado en nada. Y su respuesta fue que podía venir el jueves y qué me entraba para el examen.
Cambié mi tono de conversación, pues él también lo había cambiado. Y me dije "de perdidos al río. Es la última clase que te va a dar en tu vida. Aprovéchala. Aprovecha la situación. No conseguirás nada, porque es sólo una clase. Al menos sabrás que has estado ahí hasta el último momento." Al final hemos quedado para pasado mañana.
Me mostré comprensible: le dije que no hacía falta que se mirara mucho los temas, que me lo explicara sobre la marcha porque seguro que iba muy agobiado... Me dijo que muchas gracias, y que intentaría no hacer el ridículo.
No le he contestado. Quiero seguir la conversación pero no sé cómo.
Hemos seguido hablando por twitter, sobre temas absurdos, pero hemos hablado: sus amigos y él empezaron a comentarme en un tweet sobre mi gusto musical, que no era el típico de una chica de 16... Incluso uno de ellos les tentó diciendo que yo debería tener 17. Pregunté por qué (aunque, viniendo de ellos, puedo suponer la respuesta :s) y tres de sus amigos le pidieron a ese chico que no me dijera el por qué y que no le hiciera caso. Todos, menos Dani, que me volvió a repetir que era ilegal hasta hablar conmigo por culpa de mi edad. Y eso me extrañó un poco, que me lo volviera a recordar. Le mandé un tweet diciendo que qué tenía de malo escuchar ese tipo de música (sabiendo que a él también le gusta) y me contestó diciendo que sólo se reía de mí. Yo le vacilé un poco sobre lo que había dicho de "que se reía de mí" y al final él me contestó "yo soy buen profesor, pero tú eres una excelente alumna. Tanto, que las clases casi me las das tú a mí". Me quedé pasmada ante tal piropo. Y más así, de sopetón, sin haber hablado de las clases. Creo que eso demuestra que no se reía de mí o de la música que escucho. Se reía de lo que estaba pensando. ¡Sólo él sabe lo que estaba pensando! Y no creo que le disgustase cuando me soltó tal piropo. Y más él, que sabe que es una gran persona y un excelente profesor de mates.
Desde esa "conversación por tweets" que tuvimos el domingo, me ha vuelto a comentar en algunos tweets. Creo que es el momento. Ahora o nunca.
¿Debo lanzar las redes? No digo de "sacar la caña" cual pescador en alta mar, pero si, "tiro pan" al agua puede que los peces -rectifico, dicho pez- se de cuenta de lo que quiero.

Una Adolescente Soñadora con espíritu pesquero ;)

sábado, 21 de mayo de 2011

Cuatripolar

Yo antes tenía las cosas muy claras: sabía lo que quería en el momento, lo que iba a querer en el futuro, sabía orientar mis sentimientos hacia lo correcto y alejarlos de todo aquello que me hiciera sufrir. Sabía quiénes eran las personas adecuadas, quiénes las correctas, las que me iban a aportar algo y las que no, incluso sabía lo que me iban a aportar.

Sabía, iban, quería, tenía...

Un conjunto de verbos en pasado. Porque ahora ya no sé ni lo que quiero. Y me da rabia. Porque me paro a pensar sobre lo que he escrito en el blog durante los últimos meses o sobre lo que he sentido y todo se reduce a una palabra. A una persona. Dani. Y cuando digo Dani, digo también felicidad, tristeza, alegría, duda, temor, amor, responsabilidad, tranquilidad, autenticidad, sueños, proyectos, miedo.
Sólo he sido capaz de hablar del mismo tema desde diciembre. ¿Pero sólo he sido capaz de hablar todo el rato de lo mismo en el blog o también en mi vida? ¿Estoy tan enganchada a ésto que ni si quiera me he dado cuenta de que me estoy volviendo adicta? Pensar en él se ha convertido ya en algo más de mi rutina diaria. Evadirme pensando en él cuando no quiero estar en la realidad es suficiente para esbozar una sonrisa. Para sentirme feliz, para sobrellevar el día a día. Pero cuando vuelvo a la realidad me doy cuenta de que nada a cambiado en mi día a día, todo sigue como antes de ese alegre y fatídico día de diciembre. Sólo mi forma de pensar ha cambiado. Tengo que encontrar la forma de olvidarme, pero no la encuentro. No sé cuál es la fórmula.

Hilaria vuelve en julio, en menos de un mes y medio, y yo no tengo posibilidades porque por lo que queda, sé que querrá esperarla. Además, siguen en contacto por redes sociales, así que no han dejado de saber el uno del otro en ningún momento.

Una tiene que aprender a pegarse el golpe pronto para poder levantarse cuanto antes.


Una Adolescente Soñadora Cuatripolar.

jueves, 12 de mayo de 2011

La diferencia de edad

Al final, y después de mucho pensarlo, he decidido volver a las redes sociales. Creo que lo importante y lo realmente gratificante es sacar buenas notas sabiendo que has vencido la "tentación" de pasar el tiempo conectada. Así que creo que le pondré más fuerza de voluntad para conseguir lo que quiero, y no aceptar el camino fácil de congelar la red social.
Ponerle más fuerza de voluntad... ¡Eso es lo que tengo que aplicarme! Y no sólo en ese tema.
Si el lunes desconecté la red social, esa misma noche, por la única red social que mantuve, empezó a hablarme Dani.
Más bien, comentó uno de mis tweets, y se generó un debate (¡Y de los importantes!) Decidí participar en uno de los temas del momento, que era decir en tres palabras algo que te fastidiaba mucho. Algunos optaron por el típico "mañana es lunes", otros por "hoy hay examen" pero yo, inconformista con las respuestas de la gente puse "¿Cuántos años tienes?" No pensaba que fuera a crear un debate, pero de hecho, creo que sí lo hice: a los tres minutos de haber publicado eso, me llegó un comentario de Dani con respecto a esa publicación.
-"Así que te avergüenzas de la respuesta..." A lo que sin tiempo a contestar me mandó otro tweet
-"Mientras tienes menos de 18 años está prohibido hasta mirar. Y punto."
Dado que su opinión era la que me esperaba (pero jugaba en mi contra) decidí contestarle porque sabía que ya no tenía nada que perder:
-"No me avergüenzo de la respuesta, sólo me da rabia que haya gente que sólo se guíe por eso"
Le fui franca, sincera. Y él también lo fue, siguiendo la conversación:
-El 95% de los hombres no quieren perder el tiempo hablando, ¿¿así que por qué van a mirar pudiendo hacer otras cosas?? Teniendo en cuenta de que eres prima de mi amiga y tienes 16 quizás no debería hablar contigo...
-"Vamos, que te consideras de ese 95%. Con eso lo dices todo. Yo de tí iría con cuidado porque tengo 16, soy la prima de tu amiga y eres mi profe particular de mates."

Estaba enfadada. No soportaba que le diera importancia a la diferencia de edad, y eso que estaba opinando objetivamente porque no sabe nada de lo que pienso sobre él. Mejor dicho, de lo que siento. Ya no tenía alternativa. Pero su siguiente tweet me dejó desconcertada:

-"Por suerte, me considero de los del 5% restante."

[...]

A la mañana siguiente, volvió a comentarme los tweets que puse a primera hora de la mañana, pero ya no sé qué pensar ni qué me ha querido decir con eso.

Una Adolescente Soñadora Twittera

lunes, 9 de mayo de 2011

En todos los polos

Os dije que os iba a mantener informados de todo lo que pasara con Dani, de cuando mi prima se lo contara, de cuando se enterara, de su reacción, de lo que dijera... Pero no os he contado nada. Y no creáis que es porque he descuidado el blog o algo así, simplemente es porque no ha ocurrido nada: mi prima dice que no encuentra el momento para decírselo, que es una gran responsabilidad, y que no lo encuentra. Así que cada vez voy perdiendo más tiempo, y eso juega en mi contra. Como hace una semana que no le veo y que no sé de él, todo es bastante más fácil. No tengo que preocuparme en si lo voy a ver enseguida o no, que debo decir, que debo hacer. Esa fase la he superado.

Por otra parte, he decidido aislarme de las redes sociales. Estaba demasiado enganchada a Facebook, Tuenti y Twitter, así que he congelado por tiempo indefinido las cuentas de Facebook y Tuenti. He mantenido Twitter, con el fin de no aislarme por completo de mis amigos, pero como es la cuenta que la gente usa menos creo que también la gastaré menos. ¿El motivo? No, no ha ocurrido nada de algún lío con alguna foto comprometida, ni con comentarios comprometidos, ni nada por el estilo. Simplemente se acercan fechas importantes para mi vida escolar y no quiero echarlo todo a perder. Parece que la vena estudiosa y "voy a por todo" ha entrado en el último trimestre, pero espero que no haya sido demasiado tarde... Aunque debo decir que esto de mi terapia anti-redes sociales se debe al pésimo examen de matemáticas que he hecho hoy. ¡Y eso que Dani había venido a darme clase el fin de semana pasado! Así que como si apruebo es con un cinco y poco, y mis padres no me han dicho nada más que "la próxima vez mejor" he decidido "auto-castigarme" por mi cuenta, dejando las redes sociales. Así, el tiempo que invertía en ellas lo dedicaré a subir mi media o ha hacer cualquier otra cosa de provecho: como algo de deporte o lectura (que últimamente la tengo un poco descuidada). Así que no creo que sea un "castigo" sino más bien un "auto-favor o auto-regalo" que me hago para progresar. Si mis padres me hubieran reñido por mi mal examen, me habría enfadado con ellos porque me estaban riñiendo y ya sabía por mí misma que no está bien bajar la media en la última evaluación, pero si mis padres me han dicho "no pasa nada, a la próxima mejor" es como que confían demasiado en mí, y eso también me molesta, porque hace que cada vez quiera acaparar por mí misma más responsabilidades. Vamos, que haga lo que haga voy a estar en desacuerdo y siempre voy a sacar algo en lo que puedo mejorar. ¡Creo que estoy empezando a desvariar! ¡Me voy a dormir!

Una Adolescente Soñadora Cuatripolar.

jueves, 28 de abril de 2011

Escribo desde una nube.

Mi vida ahora es un cúmulo de cosas y nervios: desde que Hilaria se fue de aquí y dejó a Dani no he dejado de pensar en qué debo hacer. Ha sido una decisión que me ha llevado bastante tiempo defenderla porque, hasta ahora, siempre había pensado que algún día tendría que dar la cara y luchar por esa persona a la que quiero. No me atreví a hacer ésto con Edward, y ahora de eso no me arrepiento, pero no sé en qué grado de arrepentimiento estaría si dejara pasar la oportunidad con Dani. Creo que no me llegaría a perdonar y, en este caso, no conseguiría quitarme las dos palabras más tormentosas que existen: "y si".
¿Y si hubiera dado la cara se habría fijado en mí? ¿Y si me hubiera lanzado a la piscina? ¿Y si se lo hubiera dicho habría cambiado algo? ¿Y si hubiera tenido que decidir, me hubiera elegido?
[...]
Un cúmulo de preguntas se formulan empezando por esas palabras: Y si.
Pero he decidido no atormentarme con ello, y dar la cara. No sé qué posibilidades tengo de que me quiera corresponderme, intentarlo, pero no quiero preguntarme cada día qué hubiera pasado.
Si no me elige por la edad, simplemente por ese motivo, aceptaré su decisión (aunque no la comparta) y me consolaré sabiendo que le gustaba como persona, pero haber nacido en el 95 me ha jugado una mala pasada. Si no me elige porque no le gusto, lo aceptaré, porque sé que no puedo gustar a todo el mundo. No soy perfecta.
Supongo que haga lo que haga, decida lo que decida, lo aceptaré. Pero por lo menos sabré que he hecho todo cuanto ha estado en mi mano.
Me gustaría que dijera: Quiero intentarlo. Quiero conocerla. Pero no puedo obligar a las personas, ni tampoco podría obligarlo aunque pudiera. Tiene que ser libre. Igual que lo soy yo cuando digo sí o digo no.
Sólo me queda esperar para aceptar lo que elija, y dar la cara por la decisión que tome. No acurrucarme bajo las sábanas de mi cama esperando que pasen los días. No. Seré fuerte y caeré de la nube en la que estoy subida desde el pasado diciembre. Pero por lo menos, habré caído después de ver un hermoso paisaje desde las alturas; aunque haya tenido vértigo algunas veces. Y eso nadie me lo quitará.

Una Adolescente Soñadora subida a una nube.

martes, 26 de abril de 2011

¿Ahora o nunca?

Prometí que os contaría cosas sobre Dani en el cumpleaños de mi prima, pero en estos momentos eso casi no importa, porque son pequeñas cosas: jugamos al ping-pong juntos (y me dijo que él me enseñaba a jugar mejor) y también me escogió como pareja en el Trivial. Ésto último fue muy gracioso, porque creo que formamos un gran equipo de trivial, sí, y no es broma, él respondía las preguntas de política y ciencia, mientras que él me dejaba responder las de literatura, arte y geografía, para responder juntos las de historia. Un gran equipo; complementado.
Pero todo es muy raro ahora, porque su ex, Hilaria, que estaba aquí por vacaciones de Semana Santa se ha ido a donde estudia, y anteayer le dijo a Dani que se había dado cuenta de que él nunca la elegiría a ella (si tuviera que elegir). Así que se despidieron y ella se marchó llorando.
No he hablado con Dani, pero mi prima sí, y me ha pasado la conversación junto con lo que ella pensaba: "Ahora es el momento, A.Soñadora. Ahora o nunca."
Dani se ha quedado muy mal después de que Hilaria se fuera de esa forma, porque él reconoció en la conversación con mi prima que él quería una chica que estuviera a su lado, cerca, que no le dejara cuando ella tuviera que irse y volviera cuando le apeteciera. Él necesitaba una chica a su lado. "He de pasar página, tengo que superar lo de Hilaria y Alicia" fue otras de las cosas que estaban escritas por él en la conversación. Y es, que con Alicia las cosas no están bien, ella casi no le habla y él la bloquea o la borra del tuenti cuando le viene en gana. Además, Alicia tiene novio desde hace tres o cuatro meses y quiere seguir con él, porque se lo ha dicho a mi prima. "Hilaria no puede hacerme feliz estando a kilómetros de distancia, pero una persona con la que casi no hablo y que he bloqueado del tuenti, tampoco".
Mientras él le decía todo esto a mi prima, por otra conversación, ella me dijo: Por favor, dime si se lo puedo decir. Es ahora o nunca.
Pero preferí callarme, aunque sea por unos días más, porque sé que antes de verano se lo tengo que decir, pero no sé si él está preparado para que otra chica entre en su vida cuando lo está pasando mal por Alicia e Hilaria. Sería muy egoísta.
De todas formas, desde que mi prima nos vio jugando al trivial juntos no deja de decirme que sí que nos ve futuro. Que sería una pareja superbonita y complementada porque los dos tiraríamos para salir a flote juntos. Ella se alegraría mucho de que los dos fuéramos felices de una vez.
Pero no es mi prima quién tiene que decidir. Es él. Y sé que no va a hacerlo si no se entera de que me gusta y quiero conocerlo mejor. Y en eso, también está de acuerdo mi prima.

"Hoy *le he vuelto a ver y he dudado otra vez si se lo digo o no se lo digo, si espero un poco más o me decido, y dudando dudando la duda me ha robado la ocasión y se me ha ido." El Arrebato

Por favor, decidme lo que haríais en mi caso, lo que os gustaría que hicieran si fuerais Dani, por favor, lo necesito, porque no sé a quién acudir o qué hacer. No espero que alguien me lo diga, simplemente necesito saber cómo se ve la situación de forma objetiva.
Así puede que me de cuenta de que todo es más fácil de lo que creo.


lunes, 25 de abril de 2011

Cuento

Había una vez un gusano que se había enamorado de una flor.

Era, por supuesto; un amor imposible, pero el insecto no quería seducirla ni hacerla su pareja. Él sólo soñaba con llegar hasta ella y darle un único beso.

Cada día el gusano miraba a su amada. Cada noche soñaba que llegaba hasta ella y la besaba.

Un día el gusano decidió que no podía seguir soñando con la flor y no hacer nada para cumplir su sueño. Así que avisó a sus amigos de que treparía por el tallo para besar a la flor.

La mayoría intentó disuadirlo, pero el gusano se arrastró hasta la base del tallo y comenzó la escalada. Trepó toda la mañana y toda la tarde. pero cuando el sol se ocultó estaba exhausto.

- Haré noche agarrado al tallo -pensó- y mañana seguiré subiendo.

Sin embargo, mientras el gusano dormía, su cuerpo resbaló por el tallo y amaneció donde había empezado. Cada día el gusano trepaba y cada noche resbalaba hasta el suelo. Mientras descendía sin saberlo, seguía soñando con su beso deseado.

Sus amigos le pidieron que renunciara a su sueño o que soñara otra cosa, pero él sostuvo con razón que no podía cambiar lo que soñaba mientras dormí y que si renunciaba dejaría de ser quien era.

Todo siguió igual hasta que...una noche el gusano soñó tan intensamente que los sueños se transformaron en alas y por la mañana el gusano despertó mariposa, desplegó las alas, voló a la flor y la besó.

El gusano enamorado, Jorge Bucay

domingo, 24 de abril de 2011

Nuevos aires

El jueves me fui a pasar el día y a dormir al chalet de Salva para celebrar el cumpleaños de mi prima, pero no fuimos solos, ocho jóvenes estudiantes universitarios, además de Salva, mi prima y yo nos quedamos allí a pasar la noche.
No lo he pasado tan bien en mucho tiempo, porque aunque también estaba Dani (no pasó nada, ya os lo digo) lo pasé muy bien. Me sirvió para darme cuenta de que las apariencias engañan y que una cosa no quita la otra: tenía a los amigos de mi prima como unos frikis, adictos a los ordenadores y las nuevas tecnologías, y en cierto modo, esto último es cierto, pero debo decir que son grandes personas y que se preocupan mucho por mi prima (y por todos los amigos del grupo) y eso es lo que les hace geniales. Así que aquí afirmo mi teoría de "una cosa no quita la otra".
Me sentía bien con ellos, porque éramos once jóvenes viviendo en un chalet nosotros solos: cocinando, conviviendo, riéndonos, jugando a juegos de mesa, a la play station... Éramos once jóvenes disfrutando con cada cosa que hacíamos, sin preocuparnos del orden o el desorden (cosa a la que no estoy acostumbrada) pero que, sin saber como, hizo que me sintiera bien y me hizo aprender de las cosas que realmente importan: no siempre que todo esté perfecto es lo más importante, porque la perfección no existe. Hay que saber divertirse y relajarse de vez en cuando. Y eso es lo que hice por unas horas, aunque también reconozco que no sé si podría vivir para siempre en un piso con todos ellos.
Por otra parte, sigue estando Dani, pero eso ya os lo contaré en otra entrada, porque ahora me voy a dormir.

Una Adolescente Soñadora Filosófica sobre lo que importa.

miércoles, 20 de abril de 2011

Ferretería

Mi prima sostiene que la solución para olvidarme de Dani es seguir el dicho de "un clavo saca otro clavo" y aunque yo no estoy 100% segura de ello, no tengo alternativa si quiero olvidarme de él, o al menos, no conozco otra posible solución. Mi prima va más allá de todo esto, incluso me anima a que me vuelva a fijar en Edward.
Edward... Que lejano me suena ese nombre. Después de tanto tiempo, tantos años cayada, tanto daño... He intentado volverme a fijar en él, pero ya no es lo mismo. No tengo ganas de volver a pasar por ahí, así que no puedo evitar verlo con ojos de amistad. Únicamente eso. ¡Hasta yo misma me extraño si me paro a analizar los hechos, pues parece increíble cómo han cambiado las cosas en el último año, o mejor, cómo han cambiado mis sentimientos!
El sábado empecé a hablarle a Edward por una red social, y a la hora ya me estaba mandando mensajes al móvil... Al día siguiente, me hizo varias perdidas... Y desde el fin de semana pasado no hemos dejado de hablar por sms. Parece que se muestra receptivo, pero por una vez, yo no siento nada y creo que tampoco sé si quiero sentirlo.
Si Dani es el clavo que tengo que "sacar", Edward no sirve en estos momentos como "clavo"... Hay un chico en mi clase que me llama mucho la atención desde principio de curso: es muy tímido, alto, moreno y muy guapo. Es el primer año que voy con él a clase, pero aunque tiene muchos amigos no suele hablar mucho con gente que no conoce. La coincidencia es que los dos vivimos por la misma zona (raro, porque la mayoría de mis compañeros viven cerca del colegio, y yo no vivo por esa zona) y cogemos el metro casi todos los días para volver a nuestras casas, y aunque lo he visto en la estación y nos hemos saludado nunca he hablado mucho más con él. ¡Hasta hemos sido capaces de estar sentados en el mismo vagón sin decirnos nada! Hace un par de semanas le pregunté a un amigo suyo si le caía mal o algo, y me dijo que no, que simplemente era muy tímido, pero que si él no me hablaba, que le hablase yo.
El lunes no vino en el metro, ni ayer y hoy tampoco. Así que ayer empecé a hablarle por la red social. Estuvimos hablando unos veinte minutos y al final le dije que tenía que irme y me desconecté. En realidad, no tenía que ir a ningún sitio, pero si el chico es tímido y era de las primeras veces que hablábamos tampoco quería atosigarlo.
[...]
Creo que ya va siendo hora de pensar si este misterioso chico tímido puede ser el clavo que busco.

Una Adolescente Soñadora en una ferretería.

miércoles, 13 de abril de 2011

Ida... Y vuelta

Sé que llevo unos días con el blog abandonadillo, pero es que tampoco he tenido mucho tiempo ni muchas ganas de escribir... ¡Pero tengo mis excusas!
El lunes 4 de abril me fui a Portugal con lo de la beca de intercambio, ¿os acordáis que P, una chica de Portugal vino a mi casa en marzo? Pues la semana pasada me fui yo a su casa. El viaje ha sido inolvidable. No tengo palabras para describirlo. Su familia es encantadora y me trató realmente bien, así que no tengo más que palabras de agradecimiento para todos ellos. El único "percance" que tuve fue que mi maleta llegó un día después a Portugal, pero eso no hizo que me amargara el viaje; no dejé que me amargara el viaje. Lo que hicimos allí fui lo típico que se suele hacer en becas de intercambio: ir al colegio con ellos, pasar el día juntos, visitar museos, visitar lugares de interés, ir a Oporto, estar con sus familias... Pero me ha gustado tanto la experiencia de este proyecto que ya tengo contratado (ayer cerré el contrato) un viaje a Oxford para este verano a una familia de acogida. ¿El tiempo? Tachán, tachán... ¡Un mes! Casi no me puedo imaginar un mes fuera de casa, en un país extranjero, sin mis mejores amigas ni mi familia. La familia inglesa, Oxford y yo... Bueno, yo y otros quince o veinte alumnos de mi colegio pero que no van a mi clase y que a la mayoría conozco sólo de "hola" y "adiós" como mucho. Pero no me importa.

Han ocurrido cosas. Sí, no muy importantes, pero sí que han ocurrido: en Portugal cicatrizó la herida de Dani, así que volví mentalizada para no saber de él en mucho tiempo. Así cuando lo viera sería, realmente, un amigo de mi prima y ya. Sólo eso.
Pero siempre que me prometo algo por el estilo es como si algo no quisiera que me olvidara de él, y ocurre algo que me haga pensar en él o hace que él dé señales de existencia... ¡Ya os contaré!

Una Adolescente Soñadora viajera

martes, 29 de marzo de 2011

La importancia de una camisa de cuadros

¡Desde el domingo estoy con un resfriado del quince! Tanto es así, que he faltado a clase dos días... Pero espero poder ir mañana.
La semana que viene me voy a Portugal con lo de la beca de intercambio. No estoy tan nerviosa como cuando me fui a Polonia, pero no por eso dejo de estar ilusionada, porque la amistad que hicimos los chicos de Portugal con los españoles de la beca fue asombrosa. Todos lloramos en la despedida.
Aún tengo exámenes por hacer de cuando vinieron aquí los de intercambio: más concreto, sólo me queda hacer uno de matemáticas que espero poder hacer esta semana, antes de irme la próxima semana. Así que en un principio quedé con Dani el domingo para que viniera a explicarme matemáticas (habíamos quedado desde antes de la segunda semana de marzo). Pero me llamó al móvil (eso quiere decir que tenía mi número guardado en la memoria de cuando le llamé porque se olvidó su libreta en mi casa) y me dijo que estaba enfermo con fiebre y no quería coger el coche. Así que después de decirle que no pasaba nada, me dijo que vendría el martes por la tarde a las cinco y media.
Cuando me llamó, yo estaba con mi prima, y ella me dijo:
-Pues se va a perder una clase de la uni por ir a explicarte mates.

[...]

Ahora soy soy la que está resfriada: con tos, dolor de garganta y décimas.
Así que aquí estoy ahora, a poco más de tres horas para que venga. Esta vez será todo diferente. Es todo diferente. Porque aunque la otra vez era cierto que no entendía mates me preocupaba demasiado cómo debía actuar o qué debía decir para gustarle o que se fijara en mí. Eso ahora es diferente. Porque ahora soy sólo yo. Y lo de esta tarde es sólo una clase de mates.
No tengo que preocuparme por lo que tengo que decir o hacer porque simplemente estoy en mi casa y él es un amigo de mi prima. Ya no he tenido que pensar en qué ponerme para estar sexy y femenina para cuando venga. No. Ahora simplemente soy yo: la chica que ama las camisas de cuadros y los pitillos con botas.
Y en cuanto a él... Simplemente es él.

Una Adolescente Soñadora que adora las camisas de cuadros

miércoles, 23 de marzo de 2011

Historias

Intento pasar página desde que vi, entre las personas de la disco-móvil, cómo miraba Dani a Hilaria.
El lunes, hablé un poco con mi prima por una red social y, le pregunté si Dani le había contado algo sobre lo que sentía por Hilaria. Simplemente para que me confirmara lo que ya sabía desde el momento en que mi prima me dijo que él había llegado con ella a la fiesta. Era como si necesitara saber, oír de la boca de alguien, que Dani estaba saliendo con ella. Una relación seria. Algo adulto y maduro.
Pero todo lo que mi prima supo decirme era que Hilaria había vuelto el domingo por la mañana a Gerona, (lugar donde estudia la carrera). Lo único que añadió es que Dani se encontraba bien después de la despedida: no sé si Dani le mintió a mi prima, y en realidad se encontraba destrozado por la ausencia de Hilaria, si sólo significó un "pasatiempo de fallas", igual de duradero que un amor de verano, o si se encontraba bien de verdad porque habían decidido seguir con su relación a distancia, comprometidos a formar una pareja lo más estable posible desde ciudades diferentes... No lo sé, pero sea lo que sea, creo que puede cambiar algo en mi forma de verle. Sólo eso.
El lunes, decidí darme la última satisfacción, no sé si me hará más daño que otra cosa, o si puede que lo soporte y vea en Dani una persona con quien compartir mis gustos, como amigos, como alumna-profesor particular, y ya. El lunes me compré uno de mis libros pendientes desde hace unos años y uno de los libros que Dani se ha leído: El Alquimista, de Paulo Coelho.
Lo he tomado como si fuera un libro normal y corriente, de esos que simplemente lees por placer, porque te gusta... Pero lo cierto es que en estos momentos se está convirtiendo en mi libro de auto-ayuda.
[...]
Además, no puedo evitar encontrar mil y una similitudes entre unas de las protagonistas de Pequeñas Mentirosas (Pretty Little Liars) y su profesor, Ezra Fitz.
Si ya os había hablado de esto antes, en otras entradas, cuál ha sido mi sorpresa al ver el capítulo que se estrenó ayer en EEUU: en el capitulo anterior, Aria descubría en uno de los perfiles de una red social, que Ezra había tenido una relación con una chica el verano anterior y aunque ella le había dejado a él (igual que en el caso de Dani-Hilaria) ella no había borrado las fotos que salían juntos en su perfil. Curiosamente, a los pocos días, la ex de Ezra aparece en el pueblo donde viven y saluda a Mr.Fitz. Aria se deprime, se enfada, se asusta...
Supongo que estaréis de acuerdo conmigo en que entre la historia de Ezra-Aria hay algunas coincidencias entre lo que me ha ocurrido con Dani (aunque no hemos estado juntos como pareja).




¡Pasando página... del libro El Alquimista!

Adolescente Soñadora

lunes, 21 de marzo de 2011

Tropezando por segunda vez

"El hombre es el único animal que se tropieza dos veces con la misma piedra", no sé quién dijo eso, pero ¡cuánta razón tiene! Y es que estoy empezando a asustarme por si tengo mayor cantidad de estos genes en mi ADN...
Si ya me pasó con Edward, que lo perdí por estar aguantando durante años lo que sentía por él, y no decir nada ni dar nunca la cara; ahora era de esperar que me ocurriera lo mismo con Dani.
Si el viernes todo iba perfecto; una bocanada de aire frío llegó el sábado para dejar mis sentimientos congelados este pasado viernes 18. La culpa es mía, porque si me hubiera lanzado a la piscina, sin importarme si estaba llena o vacía, ahora no tendría este sentimiento de culpa.
El viernes 11, después de no seguirle el juego con eso de "súbete a mi espalda" o "no sé bailar" perdí todas las oportunidades que hubiera podido ganar durante todos estos meses que han ido pasando desde que coincidimos en el chalet de Salva.
Pensaba que la noche del 18 de marzo sería como la del día 11, o mejor, pero veo que me equivoqué: esperaba ansiosa y un poco nerviosa su llegada a la disco-móvil, mientras bailaba con Rosalie, Alice y Nerea, cuando mi prima se acercó corriendo hacia mí, esquivando a la gente. Su cara era de espanto.
-Dani ha llegado con su ex. Lo siento mucho, A.Soñadora. De verdad, no esperaba esto...
Mi prima no sabía qué decirme para que no me lo tomara muy a pecho. Rosalie y Alice me miraron con la misma cara de espanto y horror que mi prima... Porque sabían qué iba a ocurrirme después.
-No pasa nada. Sabía que era una posibilidad. Estaba ahí, no puedo hacer nada. De hecho, me dí de tiempo hasta marzo-abril. Supongo que el tiempo se ha acabado.
Rosalie y Alice se esforzaban por hacerme sentir mejor. La culpa no era mía, (a simple vista) pero cuando una no aprende de sus errores y tropieza con ellos una y otra vez, siempre que intenta levantarse, al final da que pensar.
No fui capaz de ir a saludarle. Ni él tampoco lo hizo: no vino a mí como el viernes anterior, ese viernes al que yo había bautizado como "la mejor noche de mi vida".
Al poco tiempo de estar allí, Hilaria (la ex de Dani, o lo que quiera que sea ahora) se marchó porque Dani no dejaba de decirle que se iba a aburrir allí, que se fuera con sus amigos...) Dicho así, suena a que Dani no quería que Hilaria estuviera allí, pero no: cuando Hilaria se marchó enfadada por el comportamiento de Dani a él le faltaron diez minutos para despedirse del grupo de amigos de mi prima y marchar tras ella, para pedirle perdón.
Así es Dani: tan caballeroso. Tan buena persona. Tan galán.
[...]
Todas las canciones de la disco-móvil me recordaban a él, porque absolutamente todas las canciones iban de amor. Al final, intenté esforzarme por estar bien, porque Rosalie y Alice habían venido adrede a la disco-móvil y no quería amargar la noche a nadie. Bastante era con que ya me la hubieran amargado a mí.
Ayer, me dí cuenta de que Dani y Hilaria eran otra vez amigos en la red social. Se ve, que aunque ella estudia la carrera en otra provincia van a intentarlo "en serio".
Supongo que Hilaria es el primer brote de la primera relación de Dani (no sé si recordaréis aquella entrada del jardín de las personas que habíamos querido...)
Mi prima me preguntó al día siguiente cómo estaba:
-Bien.-Fue todo lo que pude contestarle.
-A mí no me engañas...
-¡Estoy bien! -le reproché casi enfadada de que nadie se creyera lo que decía.
-Pero estabas muy ilusionada con Dani...
En ese momento mi cabeza empezó a pensar, a maquinar, a progresar todo lo que me había ocurrido y a relacionarlo con otros chicos que me habían interesado en un pasado.
-Mira, no sé si lo he dicho ya alguna vez, pero si no, te lo digo: el dolor de cuando una relación se rompe es más o menos proporcional a todo lo que se ha vivido con esa persona. -(Algo parecido decían en una de mis películas favoritas, así que no me costó recordar lo conforme que estaba con esa frase)- y yo no puedo estar mal porque no he vivido absolutamente nada con Dan. ¿Qué he vivido... Una clase de mates y un baile la otra noche? Nada más, no hay nada más entre los dos. No puedo estar mal porque no ha existido una relación.
-Visto así... Tienes razón.
Pero mi cabeza no dejó de darle vueltas al tema, y aunque no dije nada más, no dejé de pensar: todo este tiempo he estado preocupando por mí, por lo que quería, por cómo me sentía cuando pensaba en él... Pero en ningún momento me he parado a contárselo, a revelarle lo que sentía... Y lo más importante: no he sabido preguntarle si él sentía lo mismo. Quizás tampoco lo he intentado, pero supongo que sería porque no sé qué me da más miedo: si poder decir que él no ha tenido que elegir entre Hilaria o yo (porque nunca le he dicho lo que siento) o poder ser rechazada y no correspondida (porque no sé cuánto daño podría haberme hecho sus palabras de "Lo siento, pero yo no quiero nada contigo" o oírle decir algo por el estilo). Lo único que me pregunto es si durante todo este tiempo Hilaria ha sido su relación seria o la chica que ha ocupado su corazón o de verdad quería conocer a otras personas para olvidarla.
[...]
He vuelto a caer en el mismo error de siempre: sentir mucho pero no decir nada a la persona indicada.




Una Adolescente Soñadora que ha tropezado dos veces con la misma piedra.

domingo, 13 de marzo de 2011

Polos opuestos, cosas contradictorias

Dani me lía cada vez más, a veces me tiende la mano y otras veces me la quita... A veces se muestra receptivo y otras pasota... No lo entiendo.
Si él no se aclara, ¿cómo voy a conseguir aclararme?